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Fieles aún pueden acceder a la indulgencia plenaria del Año de la Misericordia

Arzobispo invitó a los fieles a no dejar pasar esta oportunidad

Durante la celebración de la clausura del Jubileo Extraordinario de la Misericordia y de la Puerta Santa que se vivió en nuestra arquidiócesis este último domingo 13 de noviembre, Mons. Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa anunció y animó a los fieles a continuar lucrando la Indulgencia Plenaria que enriquece este Año de la Misericordia durante todo lo que queda de esta semana, hasta el domingo 20, que será la clausura de la Puerta Santa en el Vaticano.

Para obtener la Indulgencia Plenaria solo se necesita participar en la Santa Misa, la Comunión Eucarística, el sacramento de la confesión, orar por las intenciones del Papa Francisco y cumplir con alguna de las Obras de Misericordia, Corporales o Espirituales.

Las Obras de Misericordia Corporales son: visitar a los enfermos, dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al peregrino, vestir al desnudo, visitar a los presos y enterrar a los difuntos. Mientras que las Obras de Misericordia Espirituales son: enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que lo necesita, corregir al que se equivoca, perdonar a los que nos ofenden, consolar al triste, sufrir con paciencia los defectos del prójimo y rezar a dios por los vivos y por los difuntos.

La Indulgencia Plenaria es la remisión de la pena temporal, es decir del Purgatorio, por aquellos pecados que ya han sido perdonados en el sacramento de la Confesión. Sin embargo, la caída constante en diversos pecados, deja en nosotros unas consecuencias negativas que perduran aun después de haber alcanzado el perdón en la Confesión, que nos impiden llegar al Cielo. Se puede obtener una vez cada día y se la puede aplicar a quien la obtiene o a un difunto. Si uno se la aplica a sí mismo y muere inmediatamente después de haberla obtenido, queda liberado del Purgatorio y va directamente al Cielo. Si la aplica a un difunto, lo libra también del Purgatorio y pasa al Cielo. En este sentido, es una obra de caridad que podemos hacer en favor de familiares y amigos que ya han fallecido.

OFICINA DE COMUNICACIONES
Arequipa, 15 de noviembre de 2016