+51·54·214778   comunicaciones@arzobispadoarequipa.org.pe

VIGILIA PASCUAL JUNTO ARZOBISPO EN LA CATEDRAL

Fieles esperarán la resurrección de Jesús hasta horas de la mañana

Este Sábado de Gloria, la mayor de todas las Vigilias será presidida por Mons. Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa en la Basílica Catedral a partir de las 10 p.m., junto a miles de fieles que se congregarán este 31 de marzo en el templo mayor de nuestra ciudad, para esperar juntos hasta la mañana del día siguiente la Resurrección de nuestro Salvador. Lo mismo sucederá en las 75 parroquias de nuestra Arquidiócesis en los diferentes horarios establecidos por cada jurisdicción.

En el centro de esta celebración se encuentra el Cirio Pascual, símbolo de Cristo resucitado, que será encendido por nuestro Arzobispo en una fogata fuera del templo para luego ingresar solemnemente en procesión acompañado por los fieles hacia la Basílica Catedral, donde las luces estarán apagadas hasta su entronización en el Altar Mayor, desde donde se escuchará el Pregón Pascual, poema muy antiguo que proclama a Jesús como el fuego nuevo.

Después se escuchará la lectura de la Palabra de Dios en la que se evoca la historia de la salvación desde la creación hasta la resurrección y exaltación de Cristo, meditando sobre lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento. Esa misma noche también se conferirá el Sacramento del Bautismo y se renovarán nuestras promesas y compromisos bautismales con la profesión de fe, renunciando a Satanás y confirmando nuestra entrega a Jesucristo.

Procesión
En horas de la tarde, la feligresía arequipeña podrá acompañar el tradicional recorrido de la procesión de «Nuestra Señora de las Angustias» cuya imagen se encuentra en el templo del Convento de «San Francisco», desde donde partirá a las 5 p.m. siguiendo por la calle Zela, Santa Catalina, Moral, San Francisco, Morán, Santo Domingo, Piérola, Rivero, Melgar, Zela y nuevamente de retorno al templo.

La historia de esta imagen hecha en cedro, data de 1950, de la mano del Superior del Convento franciscano de ese entonces, Fray Narciso Padilla, quien impulsó su devoción en nuestra ciudad junto con el recordado Arzobispo, Mons. Leonardo Rodríguez Ballón.